Lu Xun



Lu Xun fue un intelectual que vivió entre 1881 y 1935 y está considerado como el padre de la literatura china moderna. En nuestra anterior visita a Shanghai compramos un figurilla de cerámica que nos llamó la atención y que lo representa sentado sobre un sillón de mimbre, con aspecto reflexivo y un cigarrillo en la mano. La encontramos en el mercado de antigüedades de Doulun Lu, una zona con muchas referencias literarias y artísticas. Después conocimos que se trataba de una celebridad nacional, al que se ha dedicado un parque que lleva su nombre, al norte de la ciudad, en el que se encuentra su mausoleo, un memorial y un museo, así que decidimos acercarnos hasta allí el pasado domingo. Nuestra sorpresa fue que, además de las numerosas referencias a Lu Xun, se trata de un parque enormemente popular, donde la población de la zona acude en masa para pasar el día en múltiples actividades. Existe una zona de atracciones para los más pequeños, un pequeño lago interior que se puede recorrer en barca, otra zona para los juegos de cartas y go, también lugares donde se practican el tai chi, gimnasia o bailes, y -quizás lo más llamativo- numerosos grupos de personas que forman círculos para escuchar orquestinas populares y cantar juntos.  Todo un descubrimiento.










Pudong

Pudong, la zona de Shanghai situada al este del río Huangpu, está experimentando un crecimiento impresionante desde los años 90.  Los astilleros e instalaciones industriales de la zona fueron sustituidos en tiempo record por centenares de  rascacielos que no paran de multiplicarse, hasta el punto -según algunos estudios- de comprometer la resistencia del terreno.




El conjunto ofrece un skyline llamativo para ser observado desde el otro lado del río, especialmente desde el Bund, tanto de día como de noche, cuando Shanghai se desborda con un derroche de iluminación que hace a la ciudad mucho más atractiva porque durante el día es raro que desaparezca la pertinaz bruma gris que la rodea y la hace tan poco fotogénica. Esta imagen del skyline se ha convertido en uno de los iconos característicos de Shanghai y es la que aparece en los tickets del metro.






La torre más emblemática es la llamada Perla del Oriente, con sus 11 esferas coloreadas de diferentes tamaños. Tiene 468 m. de altura y sirve de antena de comunicaciones. Se puede visitar y cuenta con un restaurante giratorio a 269 m. de altura.



Otro edificio que destaca por su diseño es la torre Jinmao, de 421 m. de altura. Los primeros 50 pisos están destinados a oficinas y los siguientes albergan el hotel Grand Hyatt Shanghai, preciosamente decorado al modo art deco y con un atrio interior espectacular al que se asoman los pasillos de los pisos superiores. En la planta 88 del edificio existe un observatorio visitable previo pago, pero también se puede optar, como hicimos nosotros, por acceder a la planta 54F, donde se encuentra la recepción del hotel y la cafetería Gran Café, con grandes ventanales, y pasar después a la planta 53F para ver el atrio y, si apetece, tomar algo en el piano bar.







El rascacielos más alto es el World Financial Center, que con sus 492 metros y 101 plantas es uno de los mayores el mundo. La abertura central superior le asemeja a un abrebotellas, que es como popularmente se le conoce. El observatorio tiene entrada independiente, desde donde, tras una breve proyección de video, se puede acceder por ascensor -a velocidad de vértigo-  hasta tres alturas (con diferentes precios): la planta 100, que está justamente por encima de la abertura cuadrada y tiene el suelo parcialmente acristalado, la planta 97, que es la base de dicha abertura cuadrada, y la planta 94, donde existe una pequeña área comercial. Las vistas sobre Pudong y sobre Puxi son, en todas ellas, espectaculares y lo serían más aún si no fuera por la bruma.







Acuario de Shanghai

El Acuario de Shanghai se encuentra en Pudong, al lado de la famosa torre de comunicaciones la Perla del Oriente, y goza de una merecida reputación. Cuenta con numerosos estanques y 120m. de túneles acristalados que permiten observar los peces como si estuvieras buceando. Se exhiben 10.000 peces de más de 300 especies de todos los continentes y océanos. Las fotografías de las especies marinas son siempre espectaculares por su colorido, así que ahí van unas cuantas muestras.












Museo de Shanghai

Lo bueno de conocer ya lo más característico de la ciudad es que ahora podemos dedicarnos sin prisa a disfrutar de algunos de sus lugares. Hoy, por ejemplo, visitamos el Museo de Shanghai (no confundir con el Museo de Arte de Shanghai, que se encuentra también en la inmensa Plaza del Pueblo). El impresionante edificio que lo alberga data de 1996 y fue diseñado por un arquitecto shanghainés (Xing Tonghe), inspirándose en la forma de las antiguas vasijas chinas de bronce y en la geometría sagrada de Yuanqui, con una base cuadrada que representa la tierra y una superficie circular superpuesta que representa el cielo.



Las cuatro plantas del museo acogen diez galerías permanentes y tres salas de exposiciones temporales. Lo más destacado son las colecciones de bronces, cerámica, caligrafía, arte de las minorías étnicas chinas y mobiliario antiguo (también hay salas dedicadas a cuños, jades, monedas...) Sorprende la riqueza, el buen hacer y el virtuosismo de esta cultura milenaria capaz de elaborar magistrales piezas de bronce ya en el siglo XVII a. de c.







En una de las salas temporales se exhibía una exposición sobre el mundo del joyero ruso Fabergé.


Y al final de la nuestra visita pudimos asistir a la inauguración de otra interesante exposición temporal, dedicada a las piezas maestras de pintura y caligrafía antiguas chinas en las colecciones americanas.