El Acuario de Shanghai se encuentra en Pudong, al lado de la famosa torre de comunicaciones la Perla del Oriente, y goza de una merecida reputación. Cuenta con numerosos estanques y 120m. de túneles acristalados que permiten observar los peces como si estuvieras buceando. Se exhiben 10.000 peces de más de 300 especies de todos los continentes y océanos. Las fotografías de las especies marinas son siempre espectaculares por su colorido, así que ahí van unas cuantas muestras.
Información sobre nuestros viajes desde que comenzamos a caminar juntos por el mundo. Tina y Nacho=AMBIOR
Museo de Shanghai
Lo bueno de conocer ya lo más característico de la ciudad es que ahora podemos dedicarnos sin prisa a disfrutar de algunos de sus lugares. Hoy, por ejemplo, visitamos el Museo de Shanghai (no confundir con el Museo de Arte de Shanghai, que se encuentra también en la inmensa Plaza del Pueblo). El impresionante edificio que lo alberga data de 1996 y fue diseñado por un arquitecto shanghainés (Xing Tonghe), inspirándose en la forma de las antiguas vasijas chinas de bronce y en la geometría sagrada de Yuanqui, con una base cuadrada que representa la tierra y una superficie circular superpuesta que representa el cielo.
Las cuatro plantas del museo acogen diez galerías permanentes y tres salas de exposiciones temporales. Lo más destacado son las colecciones de bronces, cerámica, caligrafía, arte de las minorías étnicas chinas y mobiliario antiguo (también hay salas dedicadas a cuños, jades, monedas...) Sorprende la riqueza, el buen hacer y el virtuosismo de esta cultura milenaria capaz de elaborar magistrales piezas de bronce ya en el siglo XVII a. de c.
En una de las salas temporales se exhibía una exposición sobre el mundo del joyero ruso Fabergé.
Y al final de la nuestra visita pudimos asistir a la inauguración de otra interesante exposición temporal, dedicada a las piezas maestras de pintura y caligrafía antiguas chinas en las colecciones americanas.
Desde Shanghai
Aquí estamos de nuevo. Tiene razón Celia cuando dice que el otoño es la mejor estación para visitar esta ciudad. La temperatura es muy agradable y los plátanos que bordean las calles de la antigua concesión francesa ofrecen unos colores muy bonitos. Seguro que no hay otra ciudad en el mundo con tantos plátanos de sombra, lo que le da un aspecto entre colonial y mediterráneo a esta parte de la ciudad, uno de los barrios más extensos, en el que confluyen tanto el pasado reciente, con sus villas coloniales del primer tercio del pasado siglo o sus decadentes conjuntos residenciales -ahora un tanto desvencijados- como el presente y futuro de la megalópolis: torres y torres creciendo como champiñones y tiendas de lujo en muchas de sus zonas, como Nanjing, Huahai o Jingan Temple.
Como cualquier gran ciudad Shanghai hay que descubrirla pateando, así se van observando sus contrastes, su colorido, sus peculiaridades, su caracter mestizo entre oriente y occidente.
Próximo destino: Asia
Dentro de pocos días emprenderemos de nuevo vuelo hasta un destino bastante lejano, pero muy apetecible. La finalidad primordial es volver a visitar a Celia en Shanghai, pero tenemos la intención de aprovechar también el viaje para movernos algo por China, visitar los templos de Angkor en Camboya y pasar unos días en la isla de Boracay, en Filipinas. Ahora estamos en esa fase tan interesante de preparar el viaje. Iremos contando...
Muros de Nalón
Nuestro primer verano de Muros (año 2012) se está acabando generosamente, aún con temperaturas agradables y días de playa a pesar de encontrarnos ya a finales de septiembre. Muros de Nalón es un pequeño municipio en la zona occidental de Asturias, en una rasa costera extensa con muchas posibilidades para el paseo, bien por las ramificaciones del pueblo, o bien hacia la playa de Aguilar, la más importante y conocida de la zona.
O la playa de Xilo –pegada a aquella-, una cala recoleta que se extiende en marea baja, a la que se accede por un tramo de inclinadas escaleras, pequeño paraíso sin apenas gente y que no tiene nada que envidiar a las preciosas calas de la Costa Brava.
De más difícil acceso, aunque no menos atractiva, es la playa de las Llanas, tan escondida que sólo existe en marea baja.
Pero también hay mucha gente que viene a Muros para hacer la llamada “senda costera” o la “ruta de los miradores”, a veces con cuestas un poco duras pero que compensan por las vistas sobre el Cantábrico y sobre las diferentes playas de la zona, además de los miradores, como el de los Glayos -con vista a las dos vertientes costeras-, el de la Atalaya y el del Espíritu Santo, desde donde se divisan San Esteban de Pravia y San Juan de la Arena. Se puede ir andando siguiendo la ruta desde la playa de Aguilar hasta San Esteban de Pravia, o viceversa, a lo largo de 4,5 Km. Con buen tiempo es precioso.
El pueblo de Muros de Nalón, aunque muy disperso, tiene un pequeño núcleo urbano con plaza central donde se ubican iglesia, ayuntamiento, casa de cultura y terrazas delante de un conjunto de casas asturianas con los típicos corredores de madera. Y, como testimonio de un pasado quizá de mayor esplendor, quedan aún importantes fachadas en otro de los laterales de la plaza y alguna que otra casona de indianos con su arquitectura característica y su filigrana de madera blanca colgando del tejado. Es un lugar tranquilo, apto para descansar, leer, pasear, descubrir la zona, bajar a la playa si hace bueno, juntarse con amigos para charlar en una terraza, hacer largas caminatas si se está en forma…
La Estación Espacial de Robledo de Chavela
Durante nuestra estancia en Robledo de Chavela, a principios del mes de agosto, tuvimos ocasión de visitar el centro de seguimiento espacial que se encuentra dentro del término municipal.
Tras la visita del presidente de EEUU Eisenhower a España en el año 1959, se firmó un acuerdo de cooperación científica entre los gobiernos de los dos Estados que dio lugar a la inauguración de la Estación Espacial de Robledo de Chavela en 1965. Inició su andadura con una primera antena parabólica de 26 metros de diámetro, que de inmediato comenzó a recibir fotografías de Marte enviadas por la nave Mariner IV.
La denominación actual del centro es mucho más precisa, a la vez que atractiva: Complejo de Comunicaciones con el Espacio Lejano de Madrid. Se trata de un conjunto de cuatro antenas de una envergadura impresionante, tres de 34 metros de diámetro y la cuarta gigantesca, de nada menos que 70 metros de diámetro.
El complejo se integra en Red del Espacio Lejano (Deep Space Network) que gestiona la NASA para asegurar la recepción continua de las señales enviadas por las misiones espaciales a los planetas del sistema solar, a través de tres centros receptores situados en puntos equidistantes del planeta Tierra: el desierto de Mojave -en EEUU-, Canberra -en Australia-, y Robledo de Chavela, en España.
Se trata, pues, de un punto vital para la recepción de las señales enviadas por las diferentes naves -tripuladas o no- que circundan el espacio exterior. Desde las más antiguas, como las Voyager 1 y 2, que fueron lanzadas al espacio en 1977 y están a punto de abandonar el sistema solar para adentrarse en el espacio interestelar, tras recorrer más de 15.000 millones kilómetros. Hasta la más reciente, el Curiosity, que se posó sobre la superficie de Marte hace muy pocos días (momento que se celebró en la estación de Robledo con un desayuno al que invitaron a los visitantes).
El centro de Robledo se ubica en un entorno paisajístico muy atractivo, al pie de la sierra de Guadarrama, sin más vecinos en varios kilómetros a la redonda –por imposición del Tratado- que el ganado que pasta tranquilamente en sus alrededores, ajeno por completo a la complejidad del equipamiento que les acompaña.
En el año 2002 se inauguró el Centro de Visitantes del complejo, que bien merece una visita. Consta de tres salas temáticas y una sala de proyecciones. Allí se exponen paneles informativos, maquetas y materiales de las misiones espaciales. Se ofrecen actividades didácticas para los niños, pero también interesante información científica para los adultos. Muchos objetos llaman la atención, como los trajes espaciales, la comida que llevan los astronautas o la réplica de la anterior nave enviada a Marte. Y los documentales que se proyectan en la sala multimedia son apasionantes.
Así pues, una visita que merece la pena.
De lunes a viernes está reservado para la visita de grupos (tel. 918677321), pero los sábados y domingos la entrada es libre y gratuita (horario: de 10:00 a 15:00 h). Dirección: Carretera de Colmenar del Arroyo a Robledo de Chavela, km. 7.
e-mail: contacto@mdscc.nasa.gov
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